¿Qué es el Input lag? La importancia del retardo de entrada

por | Última actualización Dec 6, 2023

Cuando buscamos una experiencia de juego fluida, el Input Lag es una de las características principales, ya que influye directamente en la experiencia del usuario, especialmente en situaciones donde la respuesta instantánea es crucial.

 

¿Qué es el Input lag?

El Input Lag o retardo de entrada, se refiere al tiempo que transcurre entre la acción realizada por el usuario, como pulsar un botón o de la fuente (consola, PC o reproductor Blue-Ray) y la respuesta visual correspondiente en la pantalla. Se mide en milisegundos (ms). Y su importancia radica en su conexión directa con la capacidad de respuesta del proyector, monitor o televisor a las acciones del usuario. Un Input Lag más bajo se traduce en una experiencia más fluida y receptiva, crucial para situaciones donde la sincronización precisa es esencial.

En el mundo del gaming, cada milisegundo cuenta. Un Input Lag bajo es vital para juegos donde la respuesta inmediata a las acciones del jugador es fundamental. Por ello es imprescindible que la respuesta por parte del dispositivo que utilicemos para jugar, principalmente en juegos rápidos, de lucha o en primera persona, entre otros, sea lo más rápida posible.

Input lag: ¿Qué valores son los aceptables?  

El Input Lag no es simplemente una métrica técnica; se traduce directamente en la experiencia del usuario. 

Como normal general, puedes quedarte con estos valores:

  • El mejor input lag: de 0 a 20 milisegundos.
  •  Un buen input lag: de 21 a 40 milisegundos. 
  • Input lag regular: de 41 a 70 milisegundos.

 

Input lag y la relación con la tasa de refresco 

La tasa de refresco y el Input Lag están entrelazados, ya que ambos influyen en la respuesta y calidad visual, por lo que son de las principales características de un proyector , sobre todo si es un proyector gaming o monitor.

La tasa de refresco es la velocidad a la que un dispositivo plasma las imágenes o fotogramas en una transmisión de vídeo. La velocidad se mide en hercios (Hz), indicando cuántos ciclos o fotogramas se muestran por segundo. Un proyector con una frecuencia de refresco más alta, como 120 Hz, proyecta 120 fotogramas por segundo, resultando en vídeos más nítidos y un movimiento más limpio.

 

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¡Un saludo y hasta pronto!

Experta en redacción de contenidos y análisis de productos relacionados con la tecnología aplicada al hogar y sus distintas aplicaciones en la vida cotidiana. Con el fin de simplificar y si cabe mejorar la vida en los hogares.

Silvia J

CEO HOGARSYS

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